-¿Qué te cuentas?
-Pues no se, no mucho.
-Qué habladora, por favor.
-Ya ves, da gusto hablar conmigo...
-Una cosa...
-¿Una cosa?
-Una cosa bárbara. Es como hablar con las paredes, solo a veces te contestan.
- Solo a veces... A mi de momento ninguna me a devuelto el saludo.
- ¿Qué?
- Jo, ¿Tú no las saludas?
- ¿A quién? ¿¿A las paredes?? Todos los días, y son igual que tú.
- ¿De guapas?
- De habladoras. De guapas... tú eres infinitamente mas guapa.
- Puedes pintar mi cara en una pared y así parecerá que, en realidad, si que soy yo.
- No, porque no sería lo mismo, no sería ni parecido.
