martes, 29 de junio de 2010
domingo, 27 de junio de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
Es lunes, por la mañana, hace frío. Te quedas mirando el reloj enbobado sin saber qué cojones hacer, si levantarte ahora o quedarte los típicos 5 minutos más, pero tu madre te apremia y sabes que cuanto más tarde te levantes, peor. Así que decides levantarte y vas al baño. Intentas mear, pero ayer no cenaste nada y las tripas te rugen, así que coges tu vaso de agua y lo llevas a la cocina. Desde pequeño siempre te gustó tener uno a mano por si tenías sed por la noche y, aunque nunca lo admitas, por que te da miedo andar sólo por tu casa a oscuras. La puerta de la cocina está algo más entornada de lo normal pero tú pasas de largo y algo tira de tí para atrás. En efecto, tu manga se ha enganchado en el picaporte de la puerta, la del brazo donde sujetabas el vaso. Retrocedes hasta desengancharte mientras tu madre suelta frases como "Qué cara traes" o "Parece que hoy se te han pegado las sábanas", en un estado normal se te habrían ocurrido un par de frases graciosas pero al ser tan pronto andas corto de imaginación y por eso tu madre te suelta todas las estupideces juntas. Tu hermano pequeño ya está sentado en la mesa, como siempre, comiendo tu desayuno preferido, como siempre, y tu comiendote esas asquerosas galletas insípidas, como siempre. No se las quitas porque es demasiado pequeño, y ganas de hacerlo, sólo dios sabe las ganas que tienes. Terminas de desayunar rápidamente para que tu hermano no te robe el cuarto de baño y cuando acabas te vistes.
Son las ocho y cuarto. Tu novia te espera donde siempre. Tú nunca piensas en ella, lo vuestro fue como sin querer, casi podría decirse que te obligó. Tú decides: dónde, cuándo y cómo, y hasta ahora nunca se ha quejado. En el fondo, sabes que eres cruel, sabes que te obliga a quererla y eso es una especie de venganza. Odias, mucho, que mande mensajeros o que se vaya chivando de lo inmaduro que eres y el poco caso que la haces pero en el fondo te gusta con tal de que Sofía te hable. Sofía había cambiado mucho, Sofía era rara, no como tu novia, Sofía no podía ser más que ella. Sofía es muy madura y tu quieres que te haga madurar. Pero ahora la que estaba allí ni era Sofía ni era rara, era la típica chica con la que salen los tontos. Si, esa llena de complejos que te trata como el niño pequeño que eres, que juega a darte pena y esas cosas. Sofía jamás haría eso, es más, Sofía te haría comer de su mano. Pero Sofía no está, por mucha imaginación que le eches esos labios no van a ser los suyos, esos dientes no van a ser los suyos, esas manos, no van a ser las suyas. Despierta nene.
Son las ocho y cuarto. Tu novia te espera donde siempre. Tú nunca piensas en ella, lo vuestro fue como sin querer, casi podría decirse que te obligó. Tú decides: dónde, cuándo y cómo, y hasta ahora nunca se ha quejado. En el fondo, sabes que eres cruel, sabes que te obliga a quererla y eso es una especie de venganza. Odias, mucho, que mande mensajeros o que se vaya chivando de lo inmaduro que eres y el poco caso que la haces pero en el fondo te gusta con tal de que Sofía te hable. Sofía había cambiado mucho, Sofía era rara, no como tu novia, Sofía no podía ser más que ella. Sofía es muy madura y tu quieres que te haga madurar. Pero ahora la que estaba allí ni era Sofía ni era rara, era la típica chica con la que salen los tontos. Si, esa llena de complejos que te trata como el niño pequeño que eres, que juega a darte pena y esas cosas. Sofía jamás haría eso, es más, Sofía te haría comer de su mano. Pero Sofía no está, por mucha imaginación que le eches esos labios no van a ser los suyos, esos dientes no van a ser los suyos, esas manos, no van a ser las suyas. Despierta nene.
viernes, 4 de junio de 2010
Derrame cerebral
Y llegado él, puedes olvidarte de todo, se produce el colapso, el pulso, hagas lo que hagas parecerás idiota, digas lo que digas no será apropiado, pero a tí te seguirá pareciendo mentira que un día como hoy, que parecía un día cualquiera, te esté hablando.
martes, 1 de junio de 2010
Llorica
- Sabes que te gusta que te hagan llorar...
- Si, yo me levanto todas las mañanas con una sonrisa pensando "¿A ver quién es el primero que me hace llorar?.
- Es lo normal en gente llorica como tú.
- Joder, nosé si con los demás pero a mí, me minas la moral...
- Pero lo hago por tu bien, porque sé que te gusta llorar.
- Y dale, recuerdame que si algún día necesito ayuda, que seas la última persona en ayudarme.
- Vale. (Sonrisa)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)