No estaba sola y las convenciones sociales nos obligan a quedarnos parados o poner excusas para irnos sin ofender a nadie, dar dos besos, decir adiós y etc, etc, etc... interminable.
La conversación interminable, también, a veces se agota, y quedan silencios en los que en la tele se dicen las cosas importantes pero aquí simplemente nos preguntan "¿Qué te cuentas?" Y a veces los piensas, otras veces piensas "Vete a la mierda" pero, normalmente, se saca un tema estúpido, un tema que no sabes continuar y vuelven los silencios.
Pero la vida es así y estas cosas pasan, pero deberías saber que hay tardes mejores que las del viernes.