Se paró hace unos días,
cuando el sol entre las nubes,
escondido me decía
que todo era mentira,
que jamás volverías
y que no habrá más primaveras.
Rozándole la nariz,
me dijo que pilotaste,
que te alejaste de mí,
quizás esto te sonará,
para no verme más.
Pero yo no le creo
así que aquí te espero,
viendo los días pasar,
como se pasa el invierno.
Con unos guantes grandes,
que me cubran hasta el corazón,
parado desde ese día,
en el que no dijiste adiós.