La verdad, no se qué hacer contigo. ¿Te olvido? ¿Te guardo en un bolsillo? No sé... Nada me convence lo sufiente.
Primero, cuando te acercas, mi corazón se para, se salta el latido en el que te veo, las velas se apagan y no hay luz. Después te quedas quieto y yo quiero verte, pero no puedo, ya te lo he dicho estoy ciega, así que vas a tener que gritar, muchacho. Sólo grita mi nombre. Sólo llámame.
Aunque... también podrías acercarte más. Lo suficiente como para susurrarmelo al oído.
Pero me tienes confundida, y no se que hacer. No se si estar contigo o sin tí. No se si tirar piedras o darme por vencida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario