lunes, 4 de octubre de 2010
El elixir de la vida
¡Já! Ya lo tengo, el secreto de la eterna juventud es... no cambiarte jamás la foto de perfil. Ya lo tengo.
jueves, 30 de septiembre de 2010
viernes, 17 de septiembre de 2010
Esto es un resumen legible para humanos
A ver si lo entiendes de una vez, somos un circo, un circo sin sentido, no somos cool, ni somos nada del otro mundo pero somos libres y si alguna vez nos caemos, seguimos corriendo con sangre en las rodillas, porque todo lo demás puede que no importe, porque cuando eres joven lo único que quieres hacer es correr, pero nosotros somos como payasos con la cara pintada creando risas y regalando floses que te escupen agua, somos payasos libres de circo, y en nuestro circo cada loco tira con su tema... nunca mejor dicho.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Y todo se va.
Que raro resulta darse cuenta de que me gustas menos, que todo era pasajero, que el cuidado que tenía en mantenerme al tanto de tu vida se ha esfumado como se esfumaron las esperanzas de volvernos a cruzar por ese estrecho pasillo. Que curioso es pensar que las canciones cada vez tienen menos sentido y mucho menos cuando me las enseñaste tú. La verdad, siempre tuve mucho cuidado con ser una pared, algo plano y sin vida, unos ojos que no dicen nada, una boca que no sonríe , pero dificil es no sonreír cuando tú también sonríes, aunque no signifique nada, aunque sólo me estés dando los buenos días.
Siempre me echaba la culpa de ello: " No ves que no eres nada,boba, que solo te está saludando, piensa en ser amable y punto, él no espera nada más de ti" Me sentía mal sólo por el echo de con la sonrisa en los labios y la mano en alto, sin darme tiempo a articular unos "Buenos días" el corazón se me asustase, con esos sustos que te quitan las palabras de la boca, y tú pasases de largo, ya fuese pasillo arriba o pasillo abajo.
A veces, la desconcertante certeza de que tú supieses que existía, arrancaba en mi esa especie de alegría pasajera, tanto como un avión en el cielo, imperceptible y que sólo los mas pequeños se dan cuenta de que está ahí y señalan diciendo: "Mira un avión" como si fuese el primero que han visto en su vida pero que al volver a bajar la vista a sus castillos de arena enseguida olvidan.
¿Qué cuales son mis castillos de arena? La mayoría no tienen nada que ver contigo, como por ejemplo,cuanto tiempo queda para poder volver a tomar una taza de café con Bea , los recados que mi jefe ha dejado de última hora, las llamadas a mi madre... Pero enseguida cruzas el pasillo y me quedo con la duda de si me has mirado o no.
Hoy, no me esperaba verte aquí, y me he dado cuenta de que mi corazón no se ha asustado, y que, en realidad, no ha pasado absolutamente nada, ha sido como si lo hubiese visto todo desde el techo: tú me saludas a toda prisa, yo hago un gesto con la cabeza y no hay más. Nada más. Quizás la represión ha hecho que me olvide de ti, de que se esfume todo lo que le daba algo de vidilla a mi vida laboral, y ¿Sabes qué? Que casi me alegro de ello.
Siempre me echaba la culpa de ello: " No ves que no eres nada,boba, que solo te está saludando, piensa en ser amable y punto, él no espera nada más de ti" Me sentía mal sólo por el echo de con la sonrisa en los labios y la mano en alto, sin darme tiempo a articular unos "Buenos días" el corazón se me asustase, con esos sustos que te quitan las palabras de la boca, y tú pasases de largo, ya fuese pasillo arriba o pasillo abajo.
A veces, la desconcertante certeza de que tú supieses que existía, arrancaba en mi esa especie de alegría pasajera, tanto como un avión en el cielo, imperceptible y que sólo los mas pequeños se dan cuenta de que está ahí y señalan diciendo: "Mira un avión" como si fuese el primero que han visto en su vida pero que al volver a bajar la vista a sus castillos de arena enseguida olvidan.
¿Qué cuales son mis castillos de arena? La mayoría no tienen nada que ver contigo, como por ejemplo,cuanto tiempo queda para poder volver a tomar una taza de café con Bea , los recados que mi jefe ha dejado de última hora, las llamadas a mi madre... Pero enseguida cruzas el pasillo y me quedo con la duda de si me has mirado o no.
Hoy, no me esperaba verte aquí, y me he dado cuenta de que mi corazón no se ha asustado, y que, en realidad, no ha pasado absolutamente nada, ha sido como si lo hubiese visto todo desde el techo: tú me saludas a toda prisa, yo hago un gesto con la cabeza y no hay más. Nada más. Quizás la represión ha hecho que me olvide de ti, de que se esfume todo lo que le daba algo de vidilla a mi vida laboral, y ¿Sabes qué? Que casi me alegro de ello.
jueves, 15 de julio de 2010
Hola me llamo Ben
Sí, me llamo Ben y no quiero crecer. Ser joven es lo mío ¿Sabes? Se me da bastante bien, quizás ser un niño pequeño no se me de fenomenal pero ser un jovencito mayor de edad, ni siquiera un adulto, me sale bastante bien.
Tengo miedo porque en mayo, 25, mi cumpleaños, voy a ser un año más viejo y no quiero, no entiendo para qué, sé que puedo pensar, ¡Bah, en mi mente siempre tendré 18! Pero es MENTIRA, mi cuerpo siempre será mas viejo cada año, sino pregúntaselo a mi madre.
La primera vez que pensé en esto fue cuando tenía 12 años, la gente ya no me daba caramelos, ya no podia meterme en la piscina de bolas y, por primera vez, pensé que jamás podré hacerlo. Las cosas cambian sí, y eso me parece estupendo pero ¿Cambiar yo? Eso no me gusta tanto, yo no quiero tener arrugas, no quiero perder mi tiempo en ser mas viejo y perderme cada vez mas cosas que jamás se repetirán.
Pensaréis: ¡Pero si todavía eres joven y blah blah blah! Yo a eso pienso: Que os jodan, soy joven AHORA y de que me sirve ser mayor, no quiero crecer buaaaah...
Bueno ahora que he conseguido secar mis lágrimas quiero decir que sería genial poder parar el tiempo y hacer algo parecido a lo que hacía Hermione Granger con ese colgante raro con el que salía en una de las pelis de Harry Potter, que era parar y volver en plan videocasete pero con las clases. Yo la verdad no haría eso, yo haria todas las cosas que no hice porque dije sí, o las que me perdí por decir no. Pero eso es imposible y detenerse en el tiempo también. Por eso pongo punto final a mi carta y a mi vida, para quedarme con el recuerdo de algo que realmente me ha gustado, espero no equivocarme de dirección al girar en la segunda estrella, rumbo al horizonte llendo al país de nunca jamás.
Adiós tren de vida, esta es la parada en la que me quiero bajar.
Tengo miedo porque en mayo, 25, mi cumpleaños, voy a ser un año más viejo y no quiero, no entiendo para qué, sé que puedo pensar, ¡Bah, en mi mente siempre tendré 18! Pero es MENTIRA, mi cuerpo siempre será mas viejo cada año, sino pregúntaselo a mi madre.
La primera vez que pensé en esto fue cuando tenía 12 años, la gente ya no me daba caramelos, ya no podia meterme en la piscina de bolas y, por primera vez, pensé que jamás podré hacerlo. Las cosas cambian sí, y eso me parece estupendo pero ¿Cambiar yo? Eso no me gusta tanto, yo no quiero tener arrugas, no quiero perder mi tiempo en ser mas viejo y perderme cada vez mas cosas que jamás se repetirán.
Pensaréis: ¡Pero si todavía eres joven y blah blah blah! Yo a eso pienso: Que os jodan, soy joven AHORA y de que me sirve ser mayor, no quiero crecer buaaaah...
Bueno ahora que he conseguido secar mis lágrimas quiero decir que sería genial poder parar el tiempo y hacer algo parecido a lo que hacía Hermione Granger con ese colgante raro con el que salía en una de las pelis de Harry Potter, que era parar y volver en plan videocasete pero con las clases. Yo la verdad no haría eso, yo haria todas las cosas que no hice porque dije sí, o las que me perdí por decir no. Pero eso es imposible y detenerse en el tiempo también. Por eso pongo punto final a mi carta y a mi vida, para quedarme con el recuerdo de algo que realmente me ha gustado, espero no equivocarme de dirección al girar en la segunda estrella, rumbo al horizonte llendo al país de nunca jamás.
Adiós tren de vida, esta es la parada en la que me quiero bajar.
El porqué
Nunca me rendiré, nunca me rendiré porque soy una cabezota. Nunca me cansaré de esperar ese milagro, nunca me cansaré porque soy una vaga. Una vaga que le da miedo mover el mundo para que gire en el sentido contrario. El sentido en el que deberían ir esas cosas que no me gustan, como no me gusta echarte de menos, porque echarte de menos me hace pensar en ti. Lo que hace que me duelan las branquias, esas que uso para respirar en el mar de mis rarezas. Esas que no soportas. Como yo no soporto que dejásemos de hablar. Que ni siquiera el viento se llevase las palabras. Las que jamás dije que se quedaron adentro y que hacen que me queme no poderte decir lo que pienso. Pero me aguanto. Y aguanto como puedo. Porque lo que de verdad quiero, como la vaga que soy, es que me hables tu primero.
martes, 29 de junio de 2010
domingo, 27 de junio de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
Es lunes, por la mañana, hace frío. Te quedas mirando el reloj enbobado sin saber qué cojones hacer, si levantarte ahora o quedarte los típicos 5 minutos más, pero tu madre te apremia y sabes que cuanto más tarde te levantes, peor. Así que decides levantarte y vas al baño. Intentas mear, pero ayer no cenaste nada y las tripas te rugen, así que coges tu vaso de agua y lo llevas a la cocina. Desde pequeño siempre te gustó tener uno a mano por si tenías sed por la noche y, aunque nunca lo admitas, por que te da miedo andar sólo por tu casa a oscuras. La puerta de la cocina está algo más entornada de lo normal pero tú pasas de largo y algo tira de tí para atrás. En efecto, tu manga se ha enganchado en el picaporte de la puerta, la del brazo donde sujetabas el vaso. Retrocedes hasta desengancharte mientras tu madre suelta frases como "Qué cara traes" o "Parece que hoy se te han pegado las sábanas", en un estado normal se te habrían ocurrido un par de frases graciosas pero al ser tan pronto andas corto de imaginación y por eso tu madre te suelta todas las estupideces juntas. Tu hermano pequeño ya está sentado en la mesa, como siempre, comiendo tu desayuno preferido, como siempre, y tu comiendote esas asquerosas galletas insípidas, como siempre. No se las quitas porque es demasiado pequeño, y ganas de hacerlo, sólo dios sabe las ganas que tienes. Terminas de desayunar rápidamente para que tu hermano no te robe el cuarto de baño y cuando acabas te vistes.
Son las ocho y cuarto. Tu novia te espera donde siempre. Tú nunca piensas en ella, lo vuestro fue como sin querer, casi podría decirse que te obligó. Tú decides: dónde, cuándo y cómo, y hasta ahora nunca se ha quejado. En el fondo, sabes que eres cruel, sabes que te obliga a quererla y eso es una especie de venganza. Odias, mucho, que mande mensajeros o que se vaya chivando de lo inmaduro que eres y el poco caso que la haces pero en el fondo te gusta con tal de que Sofía te hable. Sofía había cambiado mucho, Sofía era rara, no como tu novia, Sofía no podía ser más que ella. Sofía es muy madura y tu quieres que te haga madurar. Pero ahora la que estaba allí ni era Sofía ni era rara, era la típica chica con la que salen los tontos. Si, esa llena de complejos que te trata como el niño pequeño que eres, que juega a darte pena y esas cosas. Sofía jamás haría eso, es más, Sofía te haría comer de su mano. Pero Sofía no está, por mucha imaginación que le eches esos labios no van a ser los suyos, esos dientes no van a ser los suyos, esas manos, no van a ser las suyas. Despierta nene.
Son las ocho y cuarto. Tu novia te espera donde siempre. Tú nunca piensas en ella, lo vuestro fue como sin querer, casi podría decirse que te obligó. Tú decides: dónde, cuándo y cómo, y hasta ahora nunca se ha quejado. En el fondo, sabes que eres cruel, sabes que te obliga a quererla y eso es una especie de venganza. Odias, mucho, que mande mensajeros o que se vaya chivando de lo inmaduro que eres y el poco caso que la haces pero en el fondo te gusta con tal de que Sofía te hable. Sofía había cambiado mucho, Sofía era rara, no como tu novia, Sofía no podía ser más que ella. Sofía es muy madura y tu quieres que te haga madurar. Pero ahora la que estaba allí ni era Sofía ni era rara, era la típica chica con la que salen los tontos. Si, esa llena de complejos que te trata como el niño pequeño que eres, que juega a darte pena y esas cosas. Sofía jamás haría eso, es más, Sofía te haría comer de su mano. Pero Sofía no está, por mucha imaginación que le eches esos labios no van a ser los suyos, esos dientes no van a ser los suyos, esas manos, no van a ser las suyas. Despierta nene.
viernes, 4 de junio de 2010
Derrame cerebral
Y llegado él, puedes olvidarte de todo, se produce el colapso, el pulso, hagas lo que hagas parecerás idiota, digas lo que digas no será apropiado, pero a tí te seguirá pareciendo mentira que un día como hoy, que parecía un día cualquiera, te esté hablando.
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